miércoles, 1 de mayo de 2013

CANAPÉS LITERARIOS

                                                          
                  DÍA DEL LIBRO   

 

Animación a la Lectura: Canapés literarios 

 Se trata de una estrategia de Animación a la Lectura y muy apropiada para el Día del Libro.

Hemos utilizado :
  •  ADIVINANZAS de diversos temas que nos han salido a lo largo del curso:  animales, frutas, oficios, cuerpo …
  • POESÍAS sobre las estaciones del año y pequeños poemas de conocidos autores: F. García Lorca, Gloria Fuertes…
  • FRASES CÉLEBRES DE ESCRITORES aludiendo a la importancia de la lectura.
  • TRABALENGUAS, o juegos de palabras difíciles de decir y muy especiales para mejorar la pronunciación y el lenguaje.
Los trabalenguas se han hecho para destrabar la lengua, sin traba alguna, y si alguna vez traba tu lengua, con un trabalenguas podrás destrabar tu lengua…  ¿te atreves?
Con todo esto, hemos elaborado lo que hemos llamado CANAPÉS LITERARIOS, sonaba bien y bastante adecuado.




jueves, 25 de abril de 2013

LÍMITES Y NORMAS



Poner límites y normas 


La familia en la casa y el profesorado en la escuela, tienen que poner límites en el espacio y en el momento en que se da la situación de conflicto.

Las normas deben ser propuestas, elaboradas y compartidas por todos para que tengan sentido educativo.




¿POR QUÉ SON NECESARIAS LAS NORMAS?

Los límites son tan necesarios como el cariño y los cuidados que les brindamos a nuestros niños y niñas pues sin ellas los niños:

· Seguirían actuando de manera impulsiva siempre.

· No aprenderían que habrá momentos en los que no puedan conseguir lo que quieran (poca tolerancia a la frustración).

· No se responsabilizarían de su comportamiento.


¿CÓMO TRANSMITIR LAS NORMAS A LOS NIÑOS?

· Deben ser claras (expresarlas con un lenguaje sencillo y preferiblemente delante del niño, mirándole y no gritándoselo desde lejos).

· Deben ser consecuentes, es decir, si decimos algo lo cumplimos. Por ejemplo: “si pegas, no juegas”, y si el niño pega, le sentamos sin jugar (por lo que debemos poner normas que podamos cumplir y que la consecuencia sea inmediata).

· Deben ser constantes; no cambiarla continuamente dependiendo, por ejemplo, de nuestro estado de ánimo o del esfuerzo que suponga o del tiempo que se tenga.

· No hacer en su lugar lo que ellos y ellas pueden hacer por sí mismos (graduar la exigencia e ir retirando la ayuda progresivamente).

· Elogiar y reconocer los valores positivos.


RECOMENDACIONES ANTE LAS RABIETAS

Sabemos que las rabietas, son una manera de buscar límites. Suelen ser más problemáticas cuando los niños conocen la manera de hacer ceder a sus padres, o entienden que así pueden manejar a los demás. Ante dichas situaciones, algunas recomendaciones son:

· Tener un lugar para las pataletas (por ejemplo una silla, en el pasillo…).

· No tratar de razonar con el niño en pleno arranque emocional (suplicar, discutir o dar mil explicaciones no suelen tener efecto en ese momento).

· No prestar atención a provocaciones (gritos, insultos, patadas). Para ello podemos:

o Realizar otras actividades mientras dure la rabieta.

o Irnos a otro sitio (dejarle sin público).

o No preocuparnos por el ¿qué dirán? Y tolerarla sin desestabilizarse.

· Prestarle atención cuando ya no tenga la rabieta. Al acabar la pataleta, se debe recibir al niño/a como si nada.





domingo, 31 de marzo de 2013

RECORDAR LAS VIRTUDES DE LOS NIÑOS

 ¿Reconocemos y promovemos el talento de nuestros niños?

 

l talento de un niño es su habilidad o capacidad para hacer algo que lo diferencia de los demás. Pero más que eso, puede ser la diferencia entre un buen desarrollo personal o una vida llena de frustraciones. Descubrirlo en cada uno de nuestros niños no es difícil, la clave está en la actitud que mostremos frente a ellos.


Cuando se les preguntó a un grupo de profesores cómo son sus alumnos, las respuestas más comunes fueron "es un niño inquieto", "es un niño tímido", o "siempre está distraído". Es más fácil que recordemos los defectos que las cualidades de nuestros alumnos y los niños que recordamos son pocos.
Recordar más los defectos que las virtudes sucede cuando nos acostumbramos a tener un rol fiscalizador en el aula. Es por eso que se notan más los errores y los talentos pasan desapercibidos.
El ejemplo del niño inquieto
Cuando vemos la forma en que un profesor organiza sus clases, en muchos casos estas son expositivas, es decir, con poca participación de los niños. Para un profesor así, un niño que siempre está haciendo preguntas es un niño inquieto, pues le interrumpe su clase.
Pero si ante este niño tenemos otra actitud más abierta y receptiva, veremos que lo que tomábamos como inquietud era en realidad su capacidad de asombro ante situaciones y objetos nuevos, un campo de exploración muy grande o una lucha contra el aburrimiento.
El niño inquieto es también una personita que nunca deja de acumular información, descubriendo diferentes usos para aquellos objetos y situaciones nuevas. Ir a la escuela para él es una aventura y no una rutina aburrida. Lo mismo se puede aplicar a cada una de las otras formas que tenemos de clasificar a nuestros alumnos.
Los niños sin etiqueta
Al etiquetar a unos pocos, sucede otro efecto negativo: ¿qué pasa con el resto? A aquellos que no son ni "tímidos", ni "inquietos", ni "el mejor de la clase", ¿los tomas en cuenta? Por esforzarnos tanto en "neutralizar" a los que tienen etiqueta mala y "gratificar" a los que no la tienen, nos olvidamos de aquellos a los que no percibimos.
Cuestión de actitud
Si bien mucho del problema se debe a situaciones que no podemos controlar, como el número de niños asignados a nuestras aulas por ejemplo, nos toca a nosotros cambiar de actitud para descubrir sus talentos.
Por ejemplo, si tomamos en cuenta los defectos que encontramos en nuestros alumnos, podemos descubrir que pueden ser expresiones de un talento oculto:
  • Terco: persistente, de mucha convicción.
  • Inquieto: dinámico, participativo.
  • Agresivo: vital, de mucha energía.
  • Distraído: explorador, curioso.
  • Tímido: prudente, cuateloso.
Pautas para ser receptivos a sus talentos
Hay varios recursos que puedes utilizar para reconocer el talento en cada uno de tus alumnos, empezando por conocerlos mejor a cada uno de ellos.
  • Cuenta a tus niños, mira sus rostros y preguntante: ¿quiénes son? ¿qué están haciendo? ¿cómo serán? Tómate unos días para hacerlo a conciencia.
  • No los recuerdes por su número de lista. Recuerda sus nombres y apodos familiares ( a mi me llaman...) Llámalo como a él le agrade más.
  • Premisa: "todos los niños tiene talentos". "El lento", "el inquieto", "el agresivo"...todos.
  • Actualiza talentos. Ten en cuenta que los talentos son dinámicos y temporales. Un talento puede aparecer y desaparecer en un niño para ser reemplazado por otro. Debes mantenerte actualizado para saber que estas estimulando el adecuado. Por ejemplo: un conversador se hará dibujante, por lo que preferirá estar solo en algún momento.
  • Recuerda esta consigna: "muchos talentos están disfrazados de defectos; muchos defectos y talentos vienen de la mano".
  • Decide qué propósito de apoyo tendrás con cada alumno. Por ejemplo: en un niño cuyo talento es la sociabilidad y cuya dificultad es el desorden, podrías buscar un acercamiento conversando, sin intentar ningún cambio al prinicipio.
  • Estamos atentos a los alumnos que nos agradan o que nos fastidian. No olvidemos a los demás.
  • No confundamos paciencia y buen trato con indiferencia. Los niños siempre necesitarán apoyo y guía. Si los dejamos solos se sentirán tan marginados como al ser reprendidos.